A los 18, alguien de mi entera confianza me trajo una oportunidad. No entendía nada de lo que era. Pero dije que sí. Mi madre me había enseñado a ahorrar para los tiempos difíciles — a los 18 yo ya había ahorrado 6.500€, pero no eran para tiempos difíciles. Eran para una oportunidad mejor. Y cuando llegó, dije que sí sin dudarlo.
Ahí empezó todo. Catorce años de carrera construyendo algo con alcance global, liderando equipos en decenas de países. Estoy orgullosa y agradecida — pero sobre todo, agradecida a cada persona que ha formado parte de este camino.
Hace año y medio, tomé un año sabático. No porque estuviera cansada del trabajo — sino porque quería tiempo con mis hijos. No fue un descanso de la gente. Fue un descanso para mí.
Y en ese tiempo, encontré una visión más grande: We Rise.